Si te dedicas al mundo del marketing como nosotros y careces de autocrítica, abandona esta página, porque esta entrada no es para ti. Pondremos sobre la mesa cuáles son las críticas sociales más frecuentes dirigidas al marketing.

Todas tienen su justificación, pero podremos evitarlas si somos conscientes. Las cosas como son, los consumidores en general no ven con buenos ojos muchas prácticas de marketing, pues consideran que perjudican a los consumidores individuales, al conjunto de la sociedad y a otras empresas. Razones no les faltan, la verdad.

Precios elevados.

Parece que una empresa que hace marketing puede cobrar por su producto perfectamente 2 veces más que otra marca, de forma casi automática. No olvidemos que el valor de las cosas, está determinado por lo que el consumidor está dispuesto a pagar. Si una empresa tiene un producto que cuesta el doble que el de la competencia y el público quiere pagar la diferencia repetidamente en el tiempo, quizás sea porque ese producto es excelente.
Si bien es verdad, hay veces que las marcas ponen a prueba la fidelidad de sus clientes cuando directamente, se les va la cabeza. Cuando la calidad del producto no justifica el coste tan elevado, o cuando la calidad del producto no se encuentra tan por encima respecto a la competencia, como para pagar la diferencia. Y aquí empezamos con las justificadas críticas. ¿Por qué son tan elevados los precios de las empresas que hacen marketing?

Intermediarios avariciosos. Cobrar por servicios ineficientes, o hacerlo de forma duplicada en la distribución del producto.
Publicidad y promoción. Inflar precios para cubrir gran parte de la publicidad y promoción que se hace. Los productos diferenciados incluyen unos costes de promoción y envasado que pueden representar hasta el 40% o más del precio que cobra el fabricante al minorista. Los críticos afirman que estos aspectos solo aportan un valor psicológico al producto y no funcional.
Márgenes excesivos. No es ético que al consumidor le cueste 20 veces más de lo que cuesta producir ciertos productos, que en muchos casos son de primera necesidad. Un buen ejemplo son las farmacéuticas, que se escudan argumentando que gran parte de esos márgenes tan excéntricos, van dirigidos a la investigación y desarrollo de productos mejores. Como afirma la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline en sus anuncios. “Los medicamentos de hoy financian los milagros del futuro.

Prácticas engañosas.

Los consumidores creen que obtendrán más valor del que realmente recibirán.

Fijación de precios. La falsa publicidad de “precios de fábrica” o poner un precio recomendado demasiado inflado.
Publicidad y promoción. Descripción engañosa de las características y la funcionalidad. Atracción de público publicitando gangas sin haber existencias.
Representación dudosa. Exageración del contenido con un diseño sutil, utilizando un etiquetado engañoso.

Técnicas de venta muy agresivas.

Afortunadamente, esta práctica se va extinguiendo poco a poco por la exigencia del público. Poco ganaremos con técnicas de marketing excesivamente represivas. Su finalidad es ganar una única venta a corto plazo. La mayor parte de las ventas requerirán tener una buena relación a largo plazo con los clientes. Échale un vistazo a nuestro post de marketing funnel.

Productos defectuosos, de mala calidad o peligrosos.

Crear expectativas muy por encima de la realidad, con productos de mala calidad.
Productos que no han pasado unos mínimos controles de calidad.
Pocos beneficios de un producto, incluso siendo en muchos casos peligrosos. Hamburguesas excesivamente calóricas, alimentos con procedencias y tratamientos dudosos, que no son aptos para el consumo. Juguetes que pueden llegar a ser peligrosos para los niños.

Obsolescencia planificada.

Hacer que los productos se hagan obsoletos antes de que sea realmente necesario sustituirlos. Por ejemplo el conocido caso de las impresoras y sus cartuchos de tinta. Crear dificultades para que empresas de rellenado de cartuchos no puedan satisfacer esa necesidad, cambiando los modelos de los cartuchos o modificando tecnologías.
Aplicaciones móviles que necesitan cada vez mayores requisitos para su funcionamiento óptimo, sin estar justificado. Gran parte de la supuesta obsolescencia planificada es el resultado de una sociedad consumista y el efecto de fuerzas competitivas. Fuerzas que dan lugar a bienes y servicios que no dejan de mejorar.

Como profesionales del marketing debemos ser cuidadosos y jamás pasar por alto estos argumentos críticos hacia nuestra praxis. No ser necio y evitar mirar hacia otro lado, ante obviedades que ocurren en las prácticas de marketing. La ética y la defensa de los derechos del consumidor debe ser prioridad para nosotros. Nos gusta el marketing de hoy porque se tienen en cuenta todas estos detalles.

Si quieres más información, échale un vistazo a nuestra página, a nuestra categoría de marketing y a nuestro post del nuevo marketing vs el viejo marketing.

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