El storytelling consiste en convertir un mensaje en una historia con la intención de generar una conexión con los espectadores. Y es que las personas buscamos historias, necesitamos que nos cuenten relatos con los que nos podamos sentir identificados, que nos diviertan, que nos emocionen, que nos sorprendan. Todo lo que nos moviliza, se convierte en viral ¿Has visto que chulo está el anuncio de Apple? Empatizar con los personajes de una historia y sentirte reflejado, acerca como nada el catalogo de una marca.

¿Cómo afrontar tu storytelling?

Lo primero que necesitaremos será encontrar algo que aporte valor, adhesión, que te diferencie y te haga único, algo que motive al usuario a comprarte a ti y no a tu competencia. Lo segundo, será concretar un público objetivo que deberemos estudiar a conciencia. Gracias a estos 2 elementos, ya tendremos una buena guía para empezar a narrar nuestra historia. Para que presten atención a lo que tenemos que contar debe que ser algo extraordinario, debe ir a un público que obviamente esté interesado en lo que podemos ofrecerles y puedan sentirse identificados. Para que sea eficaz el storytelling debe ser claro, con un tono personal y dando pie a la interpretación del espectador para que éste haga suya la historia. Al fin y al cabo el consumidor sabe que queremos venderle, pero valora positivamente las empresas vayan más allá y no hacen de este proceso algo descarado.

Las claves para un buen storytelling.

Personajes reales. Las personas que salen en la historia que contamos, deben estar sacadas de la realidad con la mayor fidelidad posible para que los espectadores puedan simpatizar mucho mejor.

Conflicto real. Plantealo como quieras, el viaje del personaje de tu historia se tiene que enfrentar a conflictos con los que empatice tu público objetivo.

Lugares en los que tu público objetivo se proyecte. Para tener éxito en tu historia, el espectador debe proyectarse en emplazamientos que sostengan el mensaje.

No ser explícito y presentar una situación de manera inteligente, con final inesperado o dejando información implícita. De esta manera despertamos en el público su interés y le provocamos para que ponga en marcha su razonamiento e interpretación.

Tocar la fibra. Para no pasar desapercibido, dejamos de lado tantos argumentos explicando porque tu producto es el mejor y buscamos la emoción del público. Sacar una lágrima o arrancar una carcajada te ayudará a ser viral, aprovéchalo.

¿Qué te ha parecido?
Puntuación: 5 - Votos: 1
×